CÓMO PROTEGER LA PIEL DEL FRÍO

LA PIEL ES UN ÓRGANO MUY DELICADO Y CUANDO SE VE EXPUESTO A BAJAS TEMPERATURAS PUEDE PRESENTAR LESIONES.
El ritmo acelerado que en la actualidad vivimos hace que sea casi imperceptible cada cambio de estación, pero al llegar el clima invernal, puede llegar a afectar a nuestra piel porque esta sufre de deshidratación, a consecuencia de que el frío disminuye la humedad que el aire contiene, resecando considerablemente la epidermis.

Algunos estudios han demostrado que los trastornos en la piel ocasionados por el descenso del termómetro los presentan en mayor porcentaje las mujeres, aunque los hombres también llegan a presentarlos. Asimismo, que la piel blanca es más sensible que la morena. Cual sea tu caso, cuando llega el invierno debemos prepararnos porque nuestra piel requiere de un cuidado más específico.

¿Has notado con el frío sequedad, agrietamiento o tirantez en la dermis? A continuación te damos los consejos básicos que te ayudarán a mantener tu piel hidratada y saludable a pesar de los vientos helados.

Consejos básicos
• Aunque en invierno lo que más se antoja es un baño de agua muy caliente, es mejor evitarlos porque dañan los tejidos de la dermis y la circulación.
• El uso de ropa no transpirable es poco recomendable porque puede ser irritante para la piel.
• Una buena hidratación es fundamental para el cuerpo, pero especialmente para la cara y las manos que se ven mayormente afectados por ser las partes más expuestas.
• Lo mismo sucede con los labios. Para ello te sugerimos usar bálsamos con protección solar y, si eres de los que acostumbra humedecer los labios con saliva, ¡olvídalo! sentirás alivio, pero solo será momentáneo porque esto produce mayor irritación y sequedad.
• Busca un buen jabón corporal y facial apropiado para tu piel. Los especialistas recomiendan los de avena.
• Cuidar de la alimentación también es esencial para asegurar una apariencia más vital y radiante. Incorporando a tu dieta alimentos ricos en vitamina A y C conseguirás lucir una piel saludable.
• Si padeces de piel seca, sensible o alguna enfermedad cutánea deberás aumentar la humedad ambiental. Esto se logra a través de aparatos humidificadores o sistemas de humidificación ambiental.

Cada época del año tiene su encanto, pero hay que saber adaptarnos a los diferentes tipos de climas a los que nos vemos expuestos para saber cuidarnos naturalmente.

Ante cualquier duda o problema cutáneo, lo mejor siempre será acudir con un dermatólogo (médicos especialistas de la piel).

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adriana
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