DOBLE Y ¡HASTA TRIPLE LOOK NUPCIAL!

DESDE QUE EMPEZARON ALGUNAS CELEBRIDADES A REPUNTAR LA MODA DE LAS BODAS, CADA VEZ ES MÁS COMÚN VER A UNA NOVIA CON DOS Y HASTA TRES VESTIDOS DIFERENTES.

Soñabas con el día de tu boda y tú luciendo ese vestido ideal que tanto has anhelado. Tal vez tienes el vestido que te han heredado y, a pesar de que no te atreverías a romper con la tradición familiar, deseas con el corazón poder elegir tu propio vestido, “ese” que será parte de un día tan único y especial; o si la razón de que quieras tener más de un vestido sea un sencillo “porque sí”, también es válido.

LA ELECCIÓN DE DOS VESTIDOS
Ten en cuenta que los dos atuendos deberán mantener un mismo estilo además de armonizar con el resto del evento. Si el primer outfit es tipo clásico, minimalista o vintage, entonces el segundo debe seguirle. La diferencia se verá en que el otro sea más sencillo, corto, sin cola o más atrevido, pero sobre la misma línea.

También puedes elegir un vestido que se transforme, es decir, que se le pueda quitar o añadir elementos.

TOMA EN CUENTA EL BEAUTY LOOK
No olvides el peinado, el maquillaje, ni los accesorios. Aunque tengas que hacer algún retoque durante la celebración, lo más importante es no cambiar el beauty look de un vestido a otro. Para evitar problemas, menciona el cambio que harás al maquillista y estilista. Haz varias pruebas para que tu look funcione para ambos casos.

¿CUÁNDO HACER EL CAMBIO DE VESTIDO?
Por lo general suele haber dos momentos clave: una vez tomadas las fotos a la salida de la iglesia puedes aprovechar para cambiarte. O bien, antes del primer baile. Un vestido más cómodo te permitirá disfrutar durante toda la fiesta.

EL TERCER VESTIDO O TRASH THE DRESS
La boda no es solo un día, se comienza a sentir y disfrutar mucho tiempo antes de la fecha elegida. Pero la vida del vestido de novia no debería terminar ahí, no inmediatamente después de la boda. La novia, debe rendirle homenaje a través de un Trash the Dress, que no es otra cosa que “tirar el vestido” después de una sesión fotográfica, donde no importará que el vestido se llene de lodo, agua o pintura para lograr captar la verdadera esencia de la pareja.

Ahora ya lo sabes, un tercer vestido de novia no estará de más, para que aunque uno quede inservible, el otro lo puedas conservar.

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adriana
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