EL REGRESO DE LOS VINILOS

PARA MUCHOS MELÓMANOS, LOS DISCOS DE VINILO, CON SUS ELABORADAS PORTADAS, SON MUCHO MÁS BONITOS QUE LOS CD Y DESPIERTAN UN SENTIMIENTO DE COLECCIONISMO QUE NO SUELE EXPERIMENTARSE CON LOS FORMATOS DIGITALES.

Hace una década probablemente ninguno de nosotros habría predicho que los discos de vinilo iban a volver a hacerse tan populares; sin embargo, ha sucedido. El inesperado regreso de estos discos a las tiendas no puede ser otra cosa que el fruto de una demanda creciente. Lo curioso es averiguar por qué hoy en día compran vinilos más personas que hace diez años. 

La respuesta a esta pregunta es la combinación de al menos dos factores. Es evidente que la nostalgia es parte fundamental de su regreso; pero esta tendencia también responde al hecho de que muchos aficionados han descubierto que los discos de vinilo pueden sonar de maravilla. 

Escuchar música nueva sigue siendo algo extraordinario; aunque hoy en día si lo haces al comprar un CD puedas ser considerado loco. Sus ventas han ido cayendo año con año a lo largo de la última década. La razón es que los CDs son absurdos en un mundo digital en el que la música se reproduce y transfiere por Internet, sea de manera legal o ilegal.

Por supuesto, eso no significa que no valga la pena comprar un álbum en formato físico. Paradójicamente, los vinilos han experimentado un nuevo auge ante el notable descenso de la industria discográfica. Como mínimo, habrás visto estos discos en la tienda de moda en turno, o incluso habrás oído hablar de artistas actuales que lanzan pequeñas ediciones especiales de sus nuevos LP en vinilo.

La gente no necesita comprar discos de vinilo y, sin embargo, eligen hacerlo. Las personas a las que les gusta el sentimiento de adquirir algo tangible están volviendo poco a poco a este formato porque les aporta una experiencia mucho más satisfactoria que la de un simple CD. El vinilo siempre ha ofrecido esta especie de experiencia íntima; del mismo modo, hay algo muy reconfortante en el ritual de poner un disco de vinilo en el tocadiscos. Es una experiencia más cercana, social y divertida que va más allá del hecho de insertar un CD o pulsar un botón en una pantalla.

No creo que el vinilo sea el futuro, en el sentido de que siempre seguirá siendo minoritario por mucho que crezca. Es sólo un ejemplo del tipo de satisfacción que busca un entusiasta de la música, más allá de escribir en un buscador el nombre de su grupo favorito. El vinilo no es sólo música; es una experiencia, y una por la que la gente está dispuesta a pagar.  

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David
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