Experiencia Termal en el spa

Un área especial en donde el agua es la encargada de complementar tus tratamientos de belleza y relajación. 

El auge de los spas en la última década viene propiciado por la cultura del bienestar y el ritmo de vida actual de la población, la cual cada vez demanda más momentos de tranquilidad. Este cambio en la sociedad ha hecho que proliferen las denominadas áreas wellness y hoteles spa, para adaptarse a la nueva demanda turística e incluirse de esta manera a la oferta del denominado turismo de bienestar. 

Es casi indispensable que un hotel cuente con spa propio o en su defecto, que ofrezca al menos servicio de masajes directamente en tu habitación; esto, en respuesta a esta demanda que no podemos ignorar, es una tendencia que está a la alza y por ello la competencia es cada vez más fuerte. 

No por nada algunos hoteles están incorporando grandes complejos destinados única y exclusivamente a su área de spa, al incluir tratamientos reconocidos a nivel mundial, al complementar sus servicios con rituales ancestrales de la región en donde se encuentran -como el temazcal en México-, al invertir en equipos de última tecnología, en instalaciones que puedan soportar una gran demanda e incluso al asociarse con productos de belleza de nivel internacional.

Todo esto es bien conocido por las personas asiduas a visitar el spa en sus viajes, y ellos mismos son los que ahí buscan las últimas tendencias; lo que nos lleva a las deseadas experiencias termales o áreas húmedas. 

Si bien el concepto no es tan nuevo, pues desde hace mucho tiempo existen sus antecesores el famoso sauna y su fiel compañero el vapor, así es como nacen las áreas húmedas dentro del spa, que en un principio sólo buscaban complementar la experiencia de relajación. 

Hoy, es un espacio especial dentro del spa y que normalmente se lleva a cabo por medio de un circuito en donde vas pasando por diferentes áreas que tienen como eje central el agua. Las zonas húmedas representan un elemento muy importante dentro de cualquier spa. 

Al tener fines terapéuticos, estas zonas deben poseer un especial cuidado en su diseño y detalles, como el acabado del suelo o la iluminación de los ambientes. Para evitar las manchas que genera la humedad, se recomienda aislar térmicamente todo el recinto. 

Es necesario que las zonas húmedas dispongan de un buen sistema de limpieza en general, que permita mantener al máximo las condiciones de higiene; por supuesto la limpieza del agua debe efectuarse diariamente. No debemos olvidar que así como cuenta con acciones terapéuticas, el agua también puede ser un foco de infecciones, razón por la cual los visitantes  tienen que tomar una ducha tradicional antes de ingresar a esta zona. 

Las principales zonas húmedas que encontramos son: cuarto de vapor aromático, duchas revitalizantes, sauna, vapor, fuente de hielo, rociador refrescante, alberca de vitalidad con hidromasaje, laguna de inmersión fría, laguna de inmersión tibia, jacuzzis de chorros y burbujas, camastros térmicos, sala de relajación interior y alberca spa exterior, entre otros.

Como puedes ver, las experiencias térmicas pueden constar de muchos elementos y sólo los mejores spas tienen las mejores instalaciones destinadas para esta sección. En la actualidad es la mejor herramienta contra la competencia pues para el viajero que hace turismo de bienestar, es un plus que su hotel además de contar con spa, cuente con experiencia termal. 

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David
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