FANGOTERAPIA, LA ALTERNATIVA NATURAL

UN TRATUN TRATAMIENTO QUE SE HA UTILIZADO CON ÉXITO DESDE TIEMPOS REMOTOS. YA EN EL ANTIGUO EGIPTO SE APROVECHABAN LAS PROPIEDADES DE BARROS, FANGOS Y ARCILLAS PARA CURAR HERIDAS, GOLPES E INCLUSO INFLAMACIONES DE ÓRGANOS COMO EL RIÑÓN, EL HÍGADO O EL ESTÓMAGO. 
 
Hoy en día, el uso de estos elementos tiene un propósito más bien estético y cosmético, ya que sus propiedades contribuyen a tener una piel más radiante.
 
Es muy importante diferenciar entre fango y arcilla. Aunque se trata de dos tipos de barro, la arcilla se obtiene de la tierra, mientras el fango proviene del fondo del mar o de los manantiales. Aunque comparten un especial parecido existen claves que los diferencian como la del fango, que posee una mayor cantidad de oligoelementos y por tanto, sus propiedades y usos son mayores.
 
El mayor regalo que ofrece un tratamiento de fangoterapia es que nuestro cuerpo recibe todos los beneficios de la tierra y el agua al mismo tiempo. 
 
BONDADES 
El fango termal está compuesto por magnesio, cobre, zinc y silicio, los cuales son grandes regeneradores celulares y ayudan a reactivar la producción de elastina y colágeno. Por lo tanto, su uso es ideal para restaurar la flacidez del cutis, además de ser estupendo en la eliminación de las toxinas alojadas debajo de la piel.
 
Al igual que la arcilla, otra de sus grandes características es acabar con los excesos de grasa. Debido a los minerales que posee y su gran propiedad de absorción, la fangoterapia es un excelente tratamiento para pieles grasas  propensas al acné, limpiando los poros a profundidad.
 
Esta terapia también mejora y estimula la circulación sanguínea, tonifica y reafirma. Por estas propiedades es utilizada  para tratar la celulitis.
 
Dependiendo de la temperatura en que se aplique se puede utilizar para distintos tratamientos. Por ejemplo, el fango utilizado a 45º es excelente para lesiones óseas, artritis o reuma; mientras que utilizado a 35º reactiva la circulación, relaja
y tonifica los músculos.
 
Los fangos, parafangos y arcillas se utilizan también en el tratamiento de reumatismos crónicos, lesiones articulares que presentan procesos inflamatorios, dolores de espalda e incluso como medio de preparación para terapias quiroprácticas.
 
Como todas las técnicas de termoterapia, los fangos y arcillas se usan como un medio para elevar la temperatura corporal y curar inflamaciones, particularmente en el cuello, los hombros y la espalda.
 
No dejes de probar esta terapia para disfrutar de todas las bondades que este ingrediente nos aporta de forma natural. ¡No te vas a arrepentir! 
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adriana
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