LA PITAYA, O FRUTA DEL DRAGÓN

LA PITAYA, O FRUTA DEL DRAGÓN
T ambién encontrarás innumerables frutas exóticas, entre ellas la pitaya o fruta del Dragón, una fruta de espectacular color rosa casi fluorescente, realmente deliciosa por su dulce sabor con un toque ácido y flores.

Comer frutas en toda su variedad es la mejor forma de adquirir las vitaminas, los antioxidantes y los micronutrientes necesarios de forma natural y efectiva para que nuestro organismo se mantenga en equilibrio y buen funcionamiento.

LA PITAYA ES LA FRUTA DE LA ETERNA JUVENTUD
La pitaya contiene muchos antioxidantes particulares, difíciles de encontrar en otras frutas, como mucílagos, ácido ascórbico, fenoles etc. que ayudan a retrasar el envejecimiento celular y mantenernos jóvenes por más tiempo.

Esta fruta es rica en vitamina C, vitaminas del grupo B (como la B1 o tiamina, B3 o niacina y la B2 o rivoflavina), minerales como: calcio, fósforo, hierro; tiene alto contenido en agua y tiene proteína vegetal y fibra soluble. Sus pequeñas semillas tienen ácidos grasos muy buenos para la salud.

¿PARA QUÉ NOS SIRVEN ESTOS NUTRIENTES?

• Refuerzan el sistema inmunológico
• Estimulan la producción de glóbulos blancos, rojos y plaquetas
• Pueden prevenir la arterioesclerosis
• Regulan el funcionamiento intestinal
• Reducen el riesgo de padecer infartos cerebrales y cardiacos
• Las semillas de la pitaya tienen efecto laxante
• Ayudan a prevenir los cálculos renales
• Inhiben el crecimiento de células tumorales o cancerígenas
• Regulan el nivel de azúcar en sangre
• Estimulan la producción de colágeno, necesario para mantener nuestra piel firme
• Ayudan a combatir los radicales libres del medio ambiente
•Mejoran la absorción del hierro por lo que se recomienda a personas con anemia
• Fortalecen los huesos y dientes
• Reducen los niveles de ácido úrico o gota
• La Pitaya es ideal en las dietas para adelgazar o para personas que tienen resistencia a la insulina o diabetes

¿CÓMO SE COME LA PITAYA?
Tiene una cáscara gruesa de color rosa en capas como si fuera un capullo. Puedes partirla en dos y comerla con una cuchara, quitar la cáscara y cortar en rodajas o cuadros. También puedes agregarla a un licuado o smoothie con agua o leche de coco, y tendrás una bebida de color exótico, hidratante y deliciosa.

¡Pruébala en la primera oportunidad que tengas, la vas a adorar! Te recomiendo que la incluyas en tu dieta para ver los beneficios.

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adriana
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