MILÁN CENTRO MUNDIAL DEL DISEÑO

En abril se llevó a cabo la “Semana del Diseño 2016” en Milán, un encuentro que se ha convertido en todo un fenómeno. Entre muchos de los interesados en el diseño, es un consenso que este encuentro anual se ha transformado enormemente en la última década y se ha convertido en un evento obligatorio.

La historia de este éxito comenzó hace ya más de 50 años con el nacimiento del Salón del Mueble. Se trata de una historia estrechamente ligada a la industria y tal vez lo más irónico sea el origen de este evento al que hoy en día más de medio millón de personas acudimos año con año. Los ahora imperdibles eventos del “Fuori Salone” surgieron de una escisión. Superada la capacidad lógica del antiguo recinto ferial algunos expositores decidieron abandonarlo y usar showrooms en Milán. Este delicado tema fue el origen de la generación de espacios alternativos que dieron lugar al fenómeno que hoy se presenta a lo largo y ancho de la ciudad de Milán. 

Milán y su semana del diseño ofrecen al mercado una serie de factores que difícilmente se conjugan en otras sedes. A las grandes empresas del diseño el nuevo recinto ferial les da un espacio sin igual pues es uno de los centros de exposiciones más nuevos de Europa. En él se dan cita visitantes de más de un centenar de países de todo el orbe, incluidos por supuesto los ojos de la prensa de todo el mundo. 

Algo es seguro, el lanzamiento de un producto en este recinto durante el Salón del Mueble garantiza una estupenda cobertura, razón por la que las inversiones que se asignan son enormes y dan como resultado pabellones únicos en su género.

Un puñado de polos se ha desarrollado dentro de los diferentes barrios de la ciudad, nombres como Tortona, Brera y Ventura-Lambrate son vocabulario común entre los entusiastas del diseño. Estos espacios, de todos los niveles, han abierto las puertas a iniciativas muy variadas. Empresas jóvenes que comienzan, universidades, estudiantes e incluso marcas de otros sectores han encontrado cobijo y, lo más importante, público para sus iniciativas.

La mezcla resultante de estos fenómenos ha creado en un espectro amplísimo de ideas y propuestas, combustible ideal para nuestro mundo del diseño. Hoy en día es imposible ir a este encuentro y no salir inspirado. Es así como el círculo virtuoso se refuerza y la forma en que Milán se ha convertido, y lo decimos sin temor a equivocarnos, en el centro mundial del diseño.  

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David
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