MINDFULNESS

Autobservación, meditación y atención plena a la vida cotidiana. Son las tres claves de esta práctica que nos ayuda a tomar consciencia de las distintas facetas que se involucran al vivir en el momento presente. 

La autobservación se basa en una mente llena de presencia, es decir, una mente entrenada para vivir el momento presente, sin prejuicios, preparada para el devenir y centrada en el aquí y ahora.

El Mindfulness o autobservación es un entrenamiento que permite acabar con la dispersión de la mente, que siempre está divagando entre el pasado y el futuro y nunca está centrada en el presente. La felicidad no se puede encontrar en el futuro, la única manera de sentirla es en el momento actual. Por eso, es importante darse cuenta de lo que se está experimentando en este mismo instante.

El entrenamiento es sencillo, sólo es necesario comprometerse. Como primer paso hay que detenerse y observar; ver cómo me siento en este momento, qué emociones vivo, si estoy tranquilo, si hablo rápido, etc.

El segundo punto es la meditación. Ver lo que pasa por la mente sin intervenir y observar lo que hay; se recomienda que se realice, al menos, 20 minutos al día.

Por último, al hacer cualquier tarea, como por ejemplo pelar una cebolla, hay que hacerlo con atención. A veces hacemos las cosas automáticamente, sin darnos cuenta. El Mindfulness consiste en sustituir esta automatización por lo consciente y voluntario.

La mayoría de las personas tenemos el hábito de recubrir nuestras experiencias con una sucesión de puntos de vista, opiniones y juicios. Esto ocurre casi al mismo tiempo que los acontecimientos en sí, lo que dificulta mucho encontrar algún sentido de espacio o iniciativa mientras te encuentras rebotando entre una reacción y otra.

Con Mindfulness, podemos cambiar esto, ya que nos permite tener un espacio en el que podemos tomar decisiones más ponderadas; lo que a su vez nos ayuda a darnos cuenta plenamente de las posibilidades enormes de elección que tenemos en la vida. Aquí te mostramos algunos primeros pasos para iniciarte en el Mindfulness:

DETENTE Y OBSERVA

Se trata de detenerse, respirar y observar lo que ocurre en el cuerpo en ese mismo momento. Ver qué te está pasando por la cabeza y qué sentimientos tienes. Quizá tienes hambre, estás cansado, tu mandíbula está apretada, tus hombros están levantados, etc. Céntrate en esto durante un momento y continúa con la tarea que estabas haciendo. Esto te saca del círculo de la inconsciencia, te trae al presente y te ayuda a relajarte.

DAR UN PASO ATRÁS

Esta es otra forma de observar, salir de nuestra propia mente y observar los pensamientos, pero no desde dentro, sino como un espectador, desde fuera. Es una tarea que se puede realizar varias veces al día durante un breve periodo de tiempo. Esto nos recuerda que no somos lo que tantas veces creímos ser.

VOLVER AL AQUÍ Y AHORA

Programa una alarma tres veces al día que te lleve de nuevo al aquí y ahora. Habría que parar, hacer tres respiraciones conscientes y continuar con la tarea.

RESPIRAR

La cuarta actividad consiste en realizar 40 respiraciones, contando cada una al exhalar. De esta manera se practica la respiración consciente y la mente se aquieta.

ACEPTAR NUEVOS PENSAMIENTOS Y EMOCIONES

Continuamente llegan nuevas emociones, ideas y sensaciones. Sean buenos o malos, debemos de aceptarlos y atenderlos. “Estar agradecidos de que vengan”. En definitiva, atender y observar las emociones nuevas que lleguen a tu cuerpo.

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adriana
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