Rusia, la mejor travesía en tren

Un profundo viaje a través de la historia, la arquitectura y la cultura rusa.
 
Seguramente has escuchado sobre Rusia, su KGB, su gente salvaje con planes malévolos para conquistar el mundo, sus osos mascota y su temperatura extremadamente fria. Pero, ¿has escuchado también sobre sus bellezas naturales, la calidez de su gente, sus delicias culinarias y edificaciones ostentosas?
 
Rusia tiene todo para todos. Desde elegantes y lujosos hoteles hasta habitaciones austeras en antiguos departamentos rusos. No importa si eres un mochilero o un experto en viajes de lujo, definitivamente debes agregar Rusia a tu lista. 
 
Si tienes un alma aventurera, entonces la recomendación es adentrarte en la profundidad de las maravillas del país en el tren Transiberiano durante el invierno. Si no lo eres, de todas formas súbete al tren pero en verano.  
 
 
El Tren Transiberiano
La ruta de Moscú a Vladivostok viaja del este al oeste conectando la parte europea del país con el Lejano Este. Un viaje sin paradas toma siete días, pasa por ocho zonas horarias diferentes y cubré más de nueve mil kilómetros. El consejo es hacerlo en dos semanas y parar por dos o tres días en algunas de las ciudades en el camino, para descubrir la belleza que se esconde tras su nieve. 
 
En Rusia, casi todo es de la época soviética, por suerte, para aquellos que buscan una experiencia de lujo, Golden Eagle Luxury Train es prácticamente un hotel cinco estrellas sobre ruedas. 
 
Las ventanas del tren son más bien una puerta a un mundo maravilloso pintado en tonos diferentes. En verano, la nieve decora los árboles y las pequeñas casas de madera que se extienden por el camino, mientras que el brillo del sol se refleja en el blanco de la nieve contrastando con el intenso azul del cielo. Durante el verano, los pinos y densos bosques te robarán la vista junto con las flores moradas que cubren las praderas; los Montes Urales y sus tradicionales domos dorados harán que no puedas despegarte de la ventana. 
 
Quédate en Moscú por lo menos tres días antes de que empiece tu viaje en tren y visita todo lo que has escuchado: La Plaza Roja, El Kremlin, La Catedral de San Basilio, El GUM, El Teatro Bolshoi (debes reservar con anticipación si quieres ver alguna obra), piérdete en su espectacular metro y tómate uno de los cafés más caros de tu vida en la famosa Cafetería Pushkin.
 
Otras ciudades que valen mucho la pena visitar y quedarse por al menos dos días son:
Kazan, la tercera capital de Rusia. Su mezcla cultural y religiosa te sorprenderá. 
Irkutsk y el Lago Baikal, el más profundo y uno de los más hermosos del mundo. 
Ulan Ude, el corazón de Siberia, también conocido como el principal centro budista deRusia. 
Vladivostok, una ciudad encantadora con un maravilloso ambiente montañoso, arquitectura sorprendente y sus numerosos islotes llenos de vegetación.
 
¡No olvides aprenderte el alfabeto cirílico antes de embarcarte en esta aventura!
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adriana
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