TERAPIA FLORAL, RECOBRA TU EQUILIBRIO EMOCIONAL

LA TERAPIA ALTERNATIVA QUE OFRECEN LAS FLORES DE BACH INVITAN A REPLANTEARNOS LA SALUD FÍSICA, MENTAL Y EMOCIONAL DESDE UN LUGAR MÁS GENEROSO CON NOSOTROS MISMOS.

S in lugar a dudas nos hemos adaptado e integrado al inconsciente colectivo, e incluso a la consciencia racional de que los trastornos físicos y emocionales como la enfermedad, la depresión y otros padecimientos que desestabilizan en mayor o menor medida nuestro andar hacia el quehacer de estar vivos, son accidentes o circunstancias “normales” causadas por herencia genética, el estrés cotidiano, el deterioro ecológico-ambiental, hasta un repertorio de creencias que nos conducen espontánea y sistemáticamente a buscar la solución en lo conocido e inculcado social y familiarmente, como acudir al diagnóstico y prescripción profesional o a la auto prescripción, sin conseguir del todo, reestablecer nuestra salud, colocándonos en la sentencia de vivir en sufrimiento. Sin embargo, existe la posibilidad de replantearnos la salud, desde un lugar menos invasivo, más humano y prometedor.

¿CÓMO SURGEN LAS FLORES DE BACH?
Entre los años 1924 y 1936 el médico galés Edward Bach, desde la práctica de la medicina ortodoxa como bacteriólogo, patólogo e investigador, sostuvo que la enfermedad es la manifestación de un conflicto entre cuerpo, mente y emociones y, que la curación debía anteponer a la persona, su marco de referencia biográfico, familiar y social, centrándose en descubrir, comprender y corregir la causa del conflicto y no en lo que le sucede como síntoma o enfermedad.

EN LA NATURALEZA ESTÁ LA SOLUCIÓN
Convencido de que en la naturaleza estarían los recursos para desarrollar un método puro y sutil de curación, dedicó su tiempo a la investigación del comportamiento humano en analogía con algunas flores, plantas y arbustos a partir de su información genética y sus efectos en el ser humano. Así, desarrolló el sistema terapéutico completo de 38 remedios botánicos que hoy se conoce como Las Flores de Bach, en las que encontramos rasgos de personalidad, emociones y estados, que al entrar en contacto con el ser humano, actúan en sincronía y resonancia, corrigiendo el conflicto que ha causado el síntoma o la enfermedad.

Desde este lugar resulta alentador, replantearnos que la salud integral es posible, a través del proceso de potenciar nuestros recursos internos para alcanzar una vida en equilibrio, más sana y feliz.

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adriana
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